Eurotrasteros guarda sus archivos antiguos: La ruina de un despacho de abogados
Miércoles, Marzo 7, 2012 13:27Muchos de nuestros clientes llegan a Eurotrasteros para guardar sus archivos y documentos antiguos, como pueden ser los requeridos por hacienda, para evitar situaciones como esta historia que nos contó uno de nuestros clientes, y que aquí os contamos…
Don José, el abogado titular del despacho, se dirige con cariño a María, su secretaria de toda la vida.
-María, llamaron los de hacienda. Quieren inspeccionar el año 2004 de la empresa XXX, SA; ya sabes, nuestro mejor cliente. Búscame los archivos, por favor.
- Pero Don José, estamos en 2012. El 2004 está prescrito.
- No, María ¿no recuerdas? En 2008 tuvimos una inspección “previa”, pero que interrumpían la prescripción. Nos pedían casi tres millones de euros y, de momento lo paramos. Ahora vuelven pidiendo nuevos datos. Es este año, en julio, cuando prescribe el 2004. Trae los archivos, anda.
Esta última petición tenía ya tono de imperiosa orden. El timbre de voz de Don José denotaba cierto nerviosismo.
-Don José, usted me dijo hace tiempo que destruyera los archivos de más de cinco años de antigüedad. Los papeles nos comen y con los nuevos abogados que se han incorporado hemos tenido que transformar parte del archivo general en despacho. Me temo que los archivos no existen.
-¿Cómoooo? ¿Qué no existen? ¡Búscalos inmediatamente!
En este momento de la conversación, Don José entra en pánico y María sufre un ataque de nervios. El resto de abogados y personal auxiliar del despacho asisten, atónitos y asustados, a la bronca que sigue a estas últimas palabras. El resto del “diálogo” es irreproducible.
La empresa XXX, SA fue inspeccionada. Tuvo que pagar 4,250.000 euros entre principal, sanciones e intereses.
La empresa XXX, SA demandó al despacho, exigiendo indemnización por el total que pagó a hacienda y por los honorarios que había pagado a Don José durante los últimos cinco años. Además, una cantidad indeterminada por el daño causado a su imagen.
El despacho de Don José perdió, de rebote, la mitad de sus clientes. Tuvo, además, que afrontar un elevadísimo coste que le impidió atender los pagos de salarios a su plantilla profesional y auxiliar. En dos meses, los abogados se buscaron la vida en otros despachos o montando despacho propio.
Don José quedó solo. Incluso su matrimonio se deshizo como consecuencia de la depresión en que cayó.
María, magnífica secretaria, fue contratada por otro despacho similar al de Don José. En la primera entrevista fue aceptada. A pesar de la condición que, con cierta prepotencia, impuso a su nuevo jefe.
- Don Carlos, ¿ustedes, qué sistema tienen para archivar la documentación antigua?
- Pues…normalmente la destruimos cuando transcurren cinco años, como hacen casi todos los despachos.
- Lo siento, Don Carlos. No puedo aceptar…a menos que me dejen a mí la responsabilidad de los archivos y que modifiquemos la política.
- Bien, María, concedido. ¿Qué sugieres?
María no lo dudó. Me llamó a mi inmediatamente (Paco), que soy viejo amigo suyo y responsable de logística de EUROTRASTEROS y el despacho de Don Carlos contrató a María.
Y María, contrató a EUROTRASTEROS para que gestionara todos los archivos antiguos.
El despacho de Don Carlos creció, y creció, y creció.
Esta historia real me la contó María y también la contó a secretarias de otros despachos y en los días siguientes, EUROTRASTEROS recibió la llamada de media docena de nuevos clientes.





